Mal año espero, si en febrero anda en mangas de camisa el jornalero.
Si en febrero hace calor, es de temer que el campo florezca enseguida, crezcan los trigos y maduren antes de tiempo, lo cual sería perjudicial para todos.
El año de piedra no es mal año, pero pobre del que le toca.
Expresa que los años no son malos porque las calamidades públicas sean mayores que en otra época, sino sólo son malos para aquellos a quienes les toca la desgracia.