Agua, en los trigos; vino, en los hombres; palo, en las mujeres.
Lo que le conviene a cada una de estas tres cosas, según el autor del refrán, para que el trigo crezca, para que esté fuerte el hombre y anden derechas las mujeres.
Consejo para los que salen al campo, los cuales deben preferir el agua corriente que baja de los montes, así como la sombra de las rocas o del terreno elevado, mejor que la de los árboles y arbustos.
La expresión se refiere al vino, agua de cepas, y al dinero que por el sonido de monedas, le llama sonido de tejas. Se dice para expresar las preferencias de algunas personas.