Se dice en general para dar a entender que cuando uno ha hecho algo no es a la ligera sino con un propósito determinado y claro. El sentido real es que la joven que se acicala y asea lo hace sabiendo lo que desea alcanzar.
Se dice de las señoritas que llevan muchas cremas, polvos y pintura, aludiendo a las paredes que el barro y la cal encubren los defectos de construcción.